Iglesia del Carmen

Situada en lo que hoy es centro del pueblo, en los Álamos y junto al Paseo principal que lleva su nombre, el edificio original era una pequeña ermita al pie de uno de los caminos de entrada y salida de la población, donde fue construida como tantas otras bajo la advocación de San Sebastián para protección frente a las epidemias de peste.

Está presidido su altar mayor por la interesante escultura de la Virgen del Carmen, patrona de Galaroza, talla anónima sevillana barroca de discutida atribución y dudosa cronología. Presenta la peculiaridad de tratarse de una Virgen del Carmen encinta. Tras su última restauración, se ha descubierto que originalmente fue una Virgen de la Merced, que replantea su catalogación a los últimos años del XVI. La quietud y verticalidad del manto de misericordia parecen más propios del equilibrio clásico que de los arrebatados dinamismos del barroco y de los desdibujados pliegues del rococó. (Ha sido atribuida a La Roldana, h. finales del XVIII.) La posición de la mano izquierda, con los dedos medio y anular unidos, delatan la moda propia del manierismo. Es también propio de las postrimerías del renacimiento las cejas arqueadas, la barbilla con delicado hoyuelo y la mirada melancólica.

La archicofradía del Santo Escapulario de la Virgen del Carmen obtiene bula de fundación en 1804 y licencia del arzobispo en 1805. Desde entonces obtiene permiso para trasladar su imagen a la parroquia con objeto de consagrarle una novena.

Es la devoción específica de la Orden Carmelita. Según la tradición la Virgen entregó a Simón Stock un escapulario el 16 de julio de 1250 con la promesa de que todos los que muriesen llevando ese hábito se salvarían.

La invocación de la Virgen del Carmelo como abogada de marineros y pescadores parte de la Edad Media, alcanza un particular desarrollo en las postrimerías del setecientos y culmina al principiar el novecientos.

La orden carmelitana llegó a tener 10 conventos en la provincia. El primero de toda España en Gibraleón en 1295. En la Sierra son parroquias Aracena, Gil Márquez y Valdelamusa.